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La rodilla
del corredor

Próximamente, iremos ampliando
los contenidos de esta sección

Sergi Sastre
Dr. Sergi Sastre Solsona
-Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona (1991 - 1997)
-Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Clínic i Universitari
de Barcelona (1999-2004) en programa MIR.
-Doctor en Medicina por la Universidad de Barcelona (Enero ’06) con la calificación
Sobresaliente Cum Laude.
-Actualmente Especialista Sénior en el Hospital Clínic de Barcelona en la Sección
de Rodilla y Coordinador de Artroscopia.
Síndrome rotuliano

Una de las afectaciones más frecuentes en la rodilla del corredor es la del cartílago de la rótula.
Como veíamos en anteriores entregas, la rótula actúa como una polea de la cual tira una cuerda (músculo cuádriceps, tendón cuadricipital y tendón rotuliano). Si está polea se encuentra afectada (gastada, inclinada…) ocasiona una serie de problemas, a veces de difícil diagnóstico y tratamiento (condropatías rotulianas, malalineación rotuliana, tendinitis….)
La rótula trabaja bien cuando se posiciona correctamente centrada, deslizándose sobre la troclea femoral.

Figura 1

Si no está bien alineada o se encuentra “gastada” se produce la «condropatía rotuliana». Este hecho se evidencia con dolor anterior de la rodilla, que es una de las quejas más frecuentes de los atletas que practican deportes de resistencia. El dolor es en forma de molestia alrededor o debajo de la rótula y se agrava al bajar escaleras o al correr en pendientes (sobretodo en las bajadas). Los síntomas pueden desaparecer cuando se está corriendo para luego volver a aparecer al terminar de correr o un poco más tarde. El primer episodio de dolor puede aparecer estando corriendo, sentado durante mucho rato o como consecuencia de un golpe directo en la rótula. Si aparecen cualquiera de los síntomas aquí mencionados se ha de poner en manos facultativas para una exploración correcta ya que correr de manera “normal” sin atender a la lesión empeoraría los síntomas y alargaría el proceso de recuperación.

El mal alineamiento puede estar causado por: zapatillas excesivamente gastadas, terreno inclinado (playa, arcén de carreteras, carrera en pista o hierba siempre en el mismo sentido), pronación anormalmente aumentada y desvíos o acortamientos estructurales en extremidades inferiores. Igualmente los «bloqueos pélvicos» y el «síndrome de isquiotibiales cortos» pueden dar lugar a una mala mecánica de carrera con desalineación de la rodilla. También se consideran influyentes el poco desarrollo o displasia del vasto interno del muslo, el aumento del ángulo cuadricipital, una rótula o patela excesivamente alta o la excesiva torsión tibial externa.

Diversas teorias tratan de explicar ésta dolencia, unos dicen que se trata de una condromalacia rotuliana (una alteración cartilaginosa), se ha venido manteniendo como explicación, pero se ha convertido en un verdadero «cajón de sastre» donde se ha mezclado de manera poco clara a muy diversos dolores de rodilla. La más nueva significación de la «rodilla del corredor» dice que si el pie permanece pronado durante la fase de media postura del movimiento de andar o correr, la pronación excesiva impide a la tibia (pierna) que desarrolle su normal rotación. Ello repercute sobre la rodilla y el fémur (muslo), pues este último gira internamente sobre la tibia para proporcionar la adecuada rotación necesaria para la extensión en la zancada. Puesto que el pie está fijo sobre el suelo durante la fase de media postura, obtenemos una acomodación de la articulación de la rodilla en la que resulta «comprimida».

 

En ningún caso la información facilitada constituye asesoramiento por parte de Zambón. Acuda a su médico.