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Correr de manera saludable

 

Benito dice...
Benito Ojeda
Por Benito Ojeda Sanz
7 de mayo1966
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por el INEFC de Barcelona.
Entrenador Nacional de Atletismo
Campeón de España de Maratón absoluto en dos ocasiones
Ganador de la Maratón de Barcelona absoluto en dos ocasiones
10 títulos de Campeón de Catalunya de Maratón absoluto
10 títulos de Campeón de Catalunya absoluto en otras pruebas.
Principios básicos para empezar
un programa de actividad física atlética

1-Definición clara del objetivo principal o finalidad:
La planificación de cualquier programa de actividad física debería tener como objetivo principal o finalidad, aumentar no sólo nuestra condición física, que evidentemente comportará una serie de cambios beneficiosos en nuestro organismo, sino, debe necesariamente favorecer nuestro ritmo de vida y la relación con aquellos que nos rodean, actuando por igual en cuerpo y mente.
De poco servirán largas y duras sesiones de entrenamiento si nos aislamos de nuestro entorno y no hacemos una actividad física sostenible.

2- Planificar con el objetivo de continuar
No existe una planificación que pueda servir a toda la población, lógicamente son múltiples los factores que lo condicionan como la edad o el grado de implicación que queramos tener en esta práctica deportiva.
No obstante todos deberían tener un objetivo común, “ el mantenimiento de esta actividad en el tiempo”

3-Principios del entrenamiento
La práctica de actividades físicas deportivas que pretendan alcanzar, aunque sea mínimamente, una mejora en la condición física y evitar efectos no deseados, deberán seguir unos principios básicos fundamentales.
El principio de adaptación forma el eje donde se articulan el resto de estos principios y se basa en la capacidad que tiene nuestro organismo de tolerar un determinado esfuerzo cada vez mayor si este se hace con regularidad. A esta mejora de nuestro nivel inicial lo denominaremos sobrecompensación.
En toda programación no deberá faltar nuestra atención a la especificidad, en cuanto al individuo, ya que las características de este son particulares, y en relación al trabajo a realizar, es decir que avanzaremos en aquello que trabajemos mayoritariamente.

La progresión en la intensidad y cantidad de actividad física también deberá ser tenido en cuenta por el preparador.
El concepto variabilidad nos pone de manifiesto la importancia de cambiar las sesiones, las cargas, el medio donde se practica, con el fin de provocar nuevas adaptaciones y evitar también entrenamientos previsibles y aburridos.
Todo programa de actividad física deberá tener unos parámetros de continuidad determinados si queremos que este provoque los efectos positivos deseados. Cualquier sesión de actividad física provocará en nosotros unos determinados cambios fisiológicos, pero estos no tienen una duración ilimitada, siendo además ineficaces o incluso perjudiciales si los estímulos son muy intensos y están muy espaciados en el tiempo. Dos sesiones semanales de actividad física moderada , puede ser suficiente para el comienzo de un programa de actividad física exitoso.

4-Prevención y salud
Como ya hemos comentado, toda actividad física tendrá un objetivo de mejora en nuestra calidad de vida y para ello deberemos conocer cómo está nuestro cuerpo. Una análisis de sangre y una prueba de esfuerzo nos darán la información suficiente para comenzar nuestro programa.
Una alimentación sana, variada y equilibrada nos ayudará a conseguir nuestro objetivo.

En ningún caso la información facilitada constituye asesoramiento por parte de Zambón. Acuda a su médico.